martes, julio 17

A una nariz

Mi hermana (que en todo ha de superarme) me escribió esto por ahí y me pareció digno de posteo.

Tengo un issue con las narices, no puedo explicar exactamente por qué. Alguna gente se concentra en los ojos, otros en las manos, los hombres -en lo que a mujeres concierne- generalmente en otros atributos , y yo... bueno jaja, yo podría describir a la perfección la nariz de todas las personas que conozco.

Este fragmento va dedicado a la nariz de Nico. Cuando alguien me pregunta quién es Nico, además de decir que es muy alto y que toca la guitarra, entre otras cosas, digo: "tiene una nariz muy linda, recta, con la punta apenas para abajo" (y acompaño la descripción con un gesto con la mano derecha).

Esta descripción no se ajusta a la suya, pero bueno, va en su homenaje.

A una nariz

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un pez espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.



Francisco de Quevedo

3 comentarios:

Nico dijo...

Uy! No sabia lo de la punta para abajo...voy al baño y vengo!

Anónimo dijo...

Buenísimo. Buenísimo.

caro dijo...

Y? Era así o no?