jueves, diciembre 27

Inventario de ojalaes

Pisos dameros con baldosas grandes. Cebras. Crucigramas, trivial, sopas de letras. Empanadas de cebolla y queso. Librosnuevosprestados. Mandrágoras. Olor a shampoo. No suprises. Maravillas. Brand new. Rosachicle. Té de crisantemo. Free parking. Wincofon. RSVP. Horóscopo Chino. Moras. Arcilla. Tête à tête. Manojo de llaves. Manojo. Manos. Antojos. Capa sobre capa sobre capa. Calambures. Overlap. Ticket to ride. Alicia en el País. Refill. Letras, cartas. Besos, brasas, bises.

3 comentarios:

alguien que pasaba por ahí dijo...
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alguien que pasaba por ahí dijo...

me gustan los ojalaes porque son como dardos, que a veces dan en el centro pero casi nunca. Y me pasa lo de siempre: muchos años despues, un ojalá llega al centro y es como una maravilla de bolsillo, de esas que llevamos escondidas y que nadie ve. Pero la sonrisa sí.

caro dijo...

Sí, la sonrisa es delatora. Algunos no se te dan, es cierto. Pero casi siempre tengo mucha suerte.

Por eso siempre pierdo en el Monopoly.