jueves, julio 22

Historia que roza la ficción (pero es pura realidad)

Porque la mayoría de las cosas que acontecen en la vida de mi amiga Concho, rozan el surrealismo puro; pero cuando viene con estos cuentos no puedo más que creerle: ordinary life simplemente no va con su perfil.

Mi amiga Mery-conch, sobre quien escribí en varias oportunidades, terminó hace poco una relación que tenía, y ahora se enfoca más que nada en el laburo (profesora de música de niños + su banda de música de la india).

Resulta que un día su profesora de canto le pasó el dato de un tipo (aparentemente muy groso) que estaba buscando alguien para cantar unos temas. La cuestión es que Concho se puso en contacto con el pibe, y quedaron en reunirse. El tipo le dijo 'bueno, voy para tu casa a las 4 y charlamos'.

A mi amiga le pareció un poco raro que el pibe se quisiera reunir en su casa, pero todo bien (en el mundo de los ácidos lisérgicos todo puede ser), y preparó un té y unas galletitas para la reunión/entrevista.

El sujeto (la llamaremos "Willy") cayó a la casa de Concho en una camioneta destartalada, llena de cosas pegadas, inscripciones, ropa, calcomanías, adornos -me imagino algo así-:


Concho estaba un poco desorientada (qué raro este pibe, debe haber pensado) pero más raro todavía le resultó que Willy bajara con un bolso y se le instalara en su casa (what the fuck? WTF? WTF?!) porque se había separado hace poco de su mujer y no tenía dónde quedarse (venía durmiendo en su camioneta tecnicolor).

Después de mucha discusión, mi amiga Concho (embelesada en realidad porque el pibe era un groso de la música hindú) accedió a que se quedara ese día, un poco a las puteadas, pero no le quedaba mucha opción, el pibe se había instalado all by himself.

Al día siguiente le dijo que se fuera, y el pibe le dijo 'ok no hay problema, pero te dejo unas cosas que vengo a buscar después, porque no me las puedo llevar ahora'.

La cuestión es que después de idas y vueltas, no me acuerdo muy bien esta parte porque no retengo bien la información, el tipo volvió a la casa de Mery-Conch, le pidió quedarse de nuevo, ella le dijo que se fuera porque sino lo llamaba al portero (que es de temer), el tema es que justo llovía y el pibe se quedó plantado en la esquina esperando que ocurriese un milagro, y mi amiga se sintió que lo estaba dejando desamparado, entonces bajó, lo vio casi llorando y muerto de frío y le dijo: 'bueno, dale, te quedás hoy pero mañana te vas, dáte un baño caliente y te preparo una sopa' (sic).

El tipo chocho feliz, en el depto de mi amiga, no me acuerdo si antes o después de que ella le insistiese con que se bañe o qué, el tipo trata de darle un beso y mi amiga lo esquiva y le dice qué mierda te pasa??? (y acá viene la frase memorable de Concho que me va a hacer sonreír por el resto de mis días):

ESTOY TRATANDO DE SER UN BUEN SER HUMANO, ENTENDÉS??!!

Finalmente Willy comprendió, tomo la sopa callado, durmió y se fue.

Mi amiga Concho, rozando habitualmente el surrealismo. En esta oportunidad con el músico indigente, hombre índigo en las cuestiones de la música de la india. Seguro que me estoy olvidando miles de detalles divertidos del cuento; Concho, aportá!

7 comentarios:

+mery+ dijo...

te falto la parte q se puso a tocar el banjo a las 5 de la mañana en el balcon!!! (&(/=%&)/)&$)

Caro dijo...

ajjajajjajaja

cierto

· M. Florencia Sosa dijo...

Si esta historia llega al cine, quiero que sea de mi mano...me ceden derechos?
jajajajaja

Caro dijo...

Si, absolutamente!! esta historia la tiene que filmar Flo, Concho..

Te hacemos un corto "bien cuidado" ajajajajajaj

Flo, cuando quieras!

Unknown dijo...

Ohhh dios!

Alelí dijo...

bué que decirte? que a veces pensamos que lo hemos escuchado todo...pero siempre algo nuevo que nos sorprende, esta historia no tiene parangón...el tipo es SINIESTRO!

el grafoo! dijo...

jajajaja!!! que buen retruco! el tio jamas encontrara cartas marcadas para eso... los hombres somos tan estpidos la mayoria de las veces...