lunes, octubre 15

Reality bites

La foto de abajo va dedicada a Sofía, mi dentista preferida.

El día que me dijo que me tenía que hacer un tratamiento de conducto la puse en mi lista de gente no grata, junto con Milagros y mi vecino, que le tira agua a Penélope cuando ladra.

Le rogué e imploré que hiciera todo lo posible por evitarlo, y ella miró las radiografías con mucho detenimiento y compungición (de mi diccionario personal), entrecerrando los ojos y agarrándose la pera, pero bueno, estaba muy cerca del nervio y "Caro, lo tenemos que hacer por tu bien".

-"Va a doler?"

-"Te prometo que no".

-"Igual me la banco, eh?"

Después le pedí que me explicara con lujo de detalles en qué consistía el tratamiento de conducto y las alternativas posibles; también hablamos sobre los umbrales de dolor, el hilo dental y sus bondades, cómo fue que terminó estudiando odontología, a qué edad se fue a vivir con su novio, y sobre sus vacaciones de mochilera.

-"En serio te fuiste sola?"

-"Es una de las mejores experiencias que tuve"

-"Este año me quiero ir sola".

Así fueron transcurriendo las sesiones, y después de TRES meses, concluyó mi tratamiento con una prótesis divina de porcelana, que encajó justo, perfecto, y que se llama Adela Segunda (en honor a la planta que tenía y que se llevaron a una granja de rehabilitación). Con la ventaja de que Adela Segunda jamás va a morir, porque es de porcelana.

Adela Segunda, je t'aime.

-"Ni se nota, viste?"

Después de tres meses de ver a Sofía casi todas las semanas y de hablar de los temas más variados que uno pueda imaginarse (si ella me hablaba cuando yo estaba con la boca abierta, yo le contestaba con señas), le tomé mucho cariño. Le dije que la iba a recomendar a todas las personas que tuvieran que hacerse un tratamiento de conducto, y que mi vida ya no era la misma después de haberla conocido.

-"Bueno, chau Caro... Veníte dentro de seis meses así hacemos un control, y traéme las fotos del viaje, eh?"

y no se pudo contener y agregó

-"cualquier cosa me llamás".

4 comentarios:

Anónimo dijo...

hay que cepillarse bien caro.

Delirius Jeje Je dijo...

Por qué existe gente que moja a los perros?... mi vecina hace eso!!
En relación al dentista, me ocurrió algo similar, siempre tuve esa sensación negativa hacia los dentistas pero la descubrí a ella, y tan amablemente ponía su torno.... ahhhhh cambió mi percepción de las cosas.

SAlu2

numaleon dijo...

Estrategias disuasivas.

caro dijo...

La gente que moja los perros, es la misma que les pone bozal. Son inadaptados sociales...